domingo, 18 de noviembre de 2012

Medicina contra rechazo en trasplantes frena enfermedades neurodegenerativas

La rapamicina, un fármaco que se utiliza para evitar rechazo en los casos de trasplantes, puede frenar la aparición de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o el Parkinson. Así se desprende de una investigación internacional que ha coordinado el Instituto de Recerca Biomèdica de Bellvitge (Idibell) y que publica la revista científica "Nature". El Idibell forma parte del "Health Universitat de Barcelona Campus" (HUBc), una alianza que engloba a treinta entidades dedicadas a la formación, la investigación y la transferencia de conocimiento en el terreno de las ciencias de la salud. La investigación comenzó hace cinco años cuando los especialistas observaron que los pacientes de Parkinson presentaban un déficit en la proteína UCHL1, pero desconocían la causa. Un grupo de investigadores internacional comenzó entonces el proyecto Dopaminet, que pretendía estudiar la implicación de las neuronas dopaminérgicas (las células cerebrales cuyo neurotransmisor es la dopamina) en la enfermedad de Parkinson. Los investigadores han descubierto que hay un equilibrio entre la proteína y su proteína espejo (que está configurada de manera inversa), que se regulan mutuamente. En el caso de la enfermedad de Parkinson aparece una reducción de la proteína UCHL1 y además su proteína espejo se localiza en el núcleo y no en el citoplasma. Por ello, los investigadores buscaron un método para extraer la proteína espejo del núcleo y hacerla interactuar con la proteína original UCHL1 y vieron que con la rapamicina lo conseguían. El fármaco permite que ambas proteínas, la UCHL1 y su espejo, se mantengan juntas en el citoplasma, lo que permitiría corregir los errores que se producen en la enfermedad de Parkinson. Esta investigación desarrollada 'in vitro' ha permitido describir un mecanismo muy nuevo y poco conocido: es necesario que la proteína que se acumula en el núcleo, la proteína espejo de UCHL1, pueda salir al citoplasma y unirse a la proteína UCLH1. La combinación de ambas puede hacer que el sistema funcione. El responsable de la investigación y jefe del grupo de Neuropatología del Idibell, Isidre Ferrer, ha explicado que "con la rapamicina no se puede curar la enfermedad de Parkinson, pero se puede retrasar la aparición de algunas enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer y el propio Parkinson. Para que la rapamicina pueda proteger y retrasar la aparición de estas enfermedades, ha explicado, debería combinarse con otros tratamientos existentes. El próximo paso es validar estos resultados en estudios con animales y estudiar los efectos de la rapamicina en combinación con otros fármacos.

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